Cómo empezó todo
Alo vivía cerca de la playa en Barcelona y llevaba años oyendo que en el mundo de la náutica se podía ganar bien. Buscando una vía de ingresos para el verano, le preguntó a Pau qué hacía falta exactamente para entrar. La respuesta resultó ser mucho más corta de lo que esperaba. Un par de meses después estaba embarcado.
Al empezar a contar el día a día en redes sociales pasó algo que no esperábamos: mucha gente escribía preguntando lo mismo. Qué certificados necesito. Cómo hago el CV. Dónde se buscan estos trabajos. Si no tengo experiencia, tengo alguna opción.
Ahí vimos el problema real. No es que la gente no quiera entrar en este sector. Es que la información está dispersa, casi toda en inglés, y nadie te explica el orden correcto de los pasos. Así que decidimos ordenarlo y enseñarlo.
En qué creemos
Hay una forma fácil de vender esto: enseñar yates, champán y cifras enormes, y dejar que cada uno imagine el resto. No nos interesa. Entre otras cosas porque la gente que entra con esas expectativas dura dos meses a bordo.
Preferimos contarlo como es. Se gana bien, se ahorra mucho y se viaja de verdad. También se trabajan muchas horas seguidas, se convive en espacios pequeños y hay temporadas sin un solo día libre. Quien entiende las dos partes y aún así quiere entrar, suele funcionar muy bien.
Por eso tampoco garantizamos un trabajo. La contratación depende siempre del barco. Lo que sí hacemos es darte el mapa completo, corregirte el perfil, mandarte ofertas y acompañarte durante el proceso para que llegues a la temporada preparado y no improvisando.